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viernes, 7 de febrero de 2014

Hoy recomendamos...

          En ocasiones, en muchas, nuestros seguidores, que son curiosos e inquietos lectores, recomiendan que leamos  uno de esos libros que ellos, particularemente, le han llamdo la atención, y entonces, desde aquí, desde este blog, los ivitamos a que nos persente su propuesta, hoy inaugramos esta sección, con un excelente  comentario sobre una novela universal.

El guardián ente el centeno
Un libro que recomienda, Antonio Viudez Berbel

            “Los libros que de verdad me gustan son esos que cuando acabas de leerlos piensas que ojalá el autor fuera muy amigo tuyo para poder llamarle por teléfono cuando quisieras”.
            El sueño de más de 65 millones de lectores habría sido tener la oportunidad de preguntar a J.D. Salinger, autor de una de las novelas más célebres e influyentes de la Historia, acerca de diversas cuestiones relacionadas con su mediática y a la vez misteriosa obra.


          La de arriba es una de las citas con las que Holden Caulfíeld, el joven protagonista de "El guardián entre el centeno" muestra su lado más sensato y cuerdo, el cuál asoma de vez en cuando por entre las grietas de una mente carcomida por su propia naturaleza.
            Desde el comienzo, el propio protagonista nos narra en primera persona los “acontecimientos” que le ocurrieron durante la semana antes de Navidad. Acontecimientos entre comillas, pues en realidad no ocurre nada trascendental en todo el libro. Este sigue un desarrollo lineal y sin apenas interferencias, aparente simplicidad que esconde la verdadera genialidad de la obra, el significado que yace casi oculto entre sus páginas.





           La peculiar personalidad y la forma de actuar de Holden muestran a un chico cuya inestabilidad va aumentando a medida que avanzamos la lectura. Quejica hasta el extremo de resultar exasperante, sus palabras desprenden un sentimiento de inconformismo constante; nada le parece bien, de hecho, es sumamente contradictorio. Opositor de la sociedad, aborrece la adultez como ninguna otra cosa. Critica la falsedad y el convencionalismo de las relaciones humanas, alegando a la niñez como la única etapa feliz y verdadera de la vida; de ahí su mayor obsesión, conservar inalterable el recuerdo de su hermano pequeño, quién murió años atrás y al que menciona constantemente. No obstante, él fuma y bebe igual que un adulto, esforzándose por exhibir una apariencia madura. Esta oposición a sus propios valores refleja una incoherencia en sus actos, quizás porque se considera sucio a sí mismo.

         En definitiva, la novela constituye en sí una potente y directa crítica a la sociedad actual, representada por un chico cuya cordura se ve afectada por la imposibilidad de adaptación a su entorno, hostil y corrompido, sí, pero del que él mismo forma parte aunque se niegue a aceptarlo.

          Y es que todo el que la lea se sentirá ligeramente identificado con Holden. Porque todos llevamos dentro la rebeldía y la intolerancia a la injusticia, con la diferencia de que la mayoría hemos acabado sucumbiendo al peso de la sociedad, por desgracia.






©  La caricatura es del mexicano, Waldo Matus.

4 comentarios:

Pepe (yá sabes quién) dijo...

Cuando leí éste libro reconozco que me produjo un gran desasosiego y una extraña sensación. Pero no puedo decir que es de los mejores libros que he leído, ni entiendo el éxito que a nivel mundial tiene. Es fácil de leer, corto, algo lineal y hasta cierto punto entretenido. Además, y sobre todo, tiene un muy buen título, de esos que llaman la atención.
Pero nada más.

Cristina Davó Rubí dijo...

Un libro que sigue siendo imprescindible por lo mucho que tiene que decir acerca del ser humano y de cómo la sociedad se torna responsable de la inmadurez física y emocional de este.

Anónimo dijo...

Bien por Antonio, no todos los libros le gustan, pero el que le llega, le llega de verdad.
Mª Ángeles.

Anónimo dijo...

Parece un libro muy interesante.Había oído hablar de él pero no conocía su temática, una buena sugerencia.
Gloria Vilar