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martes, 19 de agosto de 2014

Calendario literario



El crimen fue en Granada
Fue, el 19 de agosto de 1936

       Estalla la Guerra Civil y Lorca abandona Madrid para volver a Granada, una ciudad más tranquila, con su familia. La ciudad fue tomada por los nacionales dos días después del 18 de Julio de 1936. Una vez tomada, las primeras semanas fueron precarias para las tropas. Se esperaba un fuerte contraataque de los republicanos. Por esto, los sublevados comenzaron una caza de brujas para eliminar a cualquier enemigo en potencia, es decir, los sospechosos de simpatizar con el Frente Popular. Durante los meses que siguieron a la toma de la ciudad, como en tantas otras ciudades, miles de civiles fueron detenidos en sus casas, llevados a lugares de hacinamiento y después fusilados en grupos de unos veinte. En Granada los “paseos” se daban en las afueras, en el camino del arzobispo, en el actual término municipal de Alfacar y cerca de Víznar. Las razones de los fusilamientos fueron en muchos casos personales. Bastaba tener cierta credibilidad entre los falangistas y acusar el vecino de ser espía soviético.


          García Lorca veía como las detenciones se sucedían y los fusilamientos eran constantes. Decidió refugiarse en el lugar que le pareció más seguro, la casa de la familia Rosales. Luis, poeta, y José Rosales, jefe de la la Falange de las Jons en Granada, eran profundos amigos de Federico.

          Pasó todo un mes desde la caída de Granada hasta que el 16 de agosto una tropilla derechista, como tantas otras que visitaron tantos hogares españoles, se presentaron en casa de los Rosales para llevarse a Federico. La tropilla estaba liderada por el ex-diputado católico radical por la CEDA – fue diputado de la coalición liderada por Gil Robles entre el 1933 y 35 – Ramón Ruiz Alonso. Debió de ser muy tensa la escena que se dio en la casa de una familia falangista que protegía a un poeta republicano de conocida homosexualidad. De nada sirvió la oposición de los Rosales, Ramón Ruiz Alonso y los suyos se llevaron al poeta camino de la muerte. Granadino sombrío, de profesión tipógrafo, Ramón Ruiz Alonso militó en el partido conservador católico “Acción Popular”. A él se le atribuye la denuncia y la iniciativa del arresto, las causas fueron probablemente personales, pero todo era posible en aquellos días de odio. Lorca fue acusado de ser un espía soviético al servicio de Moscú.


          A pocos metros de la casa de los Rosales se encontraba la sede del Gobierno Civil instalado por los rebeldes. A pesar de la cercanía Lorca fue trasladado en coche y fuertemente escoltado. Entraron por el acceso de la calle Duquesa. Al poeta lo encerraron en una de las habitaciones de la primera planta. Ante el gobernador civil, José Valdés, fueron múltiples las gestiones del músico Manuel de Falla para que lo indultaran y las súplicas de Luis Rosales. José Rosales llegó a encañonar con una pistola al gobernador para pedirle que dejara en libertad a Federico, pero todo fue inútil. Valdés consulta Queipo de Llano, quién contestó con un “que le den café, mucho café”. 
          La noche del 17 o del 18 de agosto se llevaron a García Lorca del Gobierno Civil. Salió esposado junto al maestro de Pulianas, José Dióscoro Galindo. Escoltado por guardias y falangistas de la llamada “Escuadra Negra” fueron empujados hacia el interior de un coche. A unos nueve kilómetros de la capital se encuentran las localidades de Víznar y Alfacar. Los rebeldes establecieron allí un puesto militar para controlar una posible contraofensiva republicana. Finalmente el barranco entre estos dos pueblos se convirtió en el lugar de fusilamiento de miles de civiles. Los vehículos que partían del Gobierno Civil ascendían, tras una parada ante el Palacio del Arzobispo Moscoso y Peralta, convertido en cuartel general, hacia Alfacar. Encima de Víznar se encontraba "Villa Concha", una residencia de verano para los niños granadinos, que era conocida en el pueblo como "La Colonia". La edificación fue empleada como cárcel provisional, un corredor de la muerte fatal. Se cree que durante los días en que Lorca esperaba la muerte fue duramente torturado. Fueron tres días horribles, inhumanos. En la madrugada del 19 al 20 de agosto de aquel 1936 Lorca junto con el maestro José Dióscoro y dos banderilleros miembros de la CNT, uno de ellos era Francisco Galadí, fue conducido a una cuneta del camino de Alfacar, ante un viejo olivar, cerca de la Fuente Grande -los árabes la llamaban Aynadamar o fuente de las lágrimas-, allí fue fusilado junto a los otros y enterrado como tantos en una fosa común sin nombre ni cruz.
 

                                 
El crimen fue en Granada
A Federico García Lorca
I
EL CRIMEN
Se le vio, caminando entre fusiles
por una calle larga,
salir al campo frío,
aún con estrellas, de la madrugada.
Mataron a Federico
cuando la luz asomaba.
El pelotón de verdugos
no osó mirarle a la cara.
Todos cerraron los ojos;
rezaron: ¡ni Dios te salva!
Muerto cayó Federico
—sangre en la frente y plomo en las entrañas—.
... Que fue en Granada el crimen
sabed —¡pobre Granada!—, ¡en su Granada!...

II
EL POETA Y LA MUERTE
Se le vio caminar solo con Ella,
sin miedo a su guadaña.
—Ya el sol en torre y torre; los martillos
en yunque, yunque y yunque de las fraguas—.
Hablaba Federico,
requebrando a la Muerte. Ella escuchaba.
«Porque ayer en mi verso, compañera,
sonaba el eco de tus secas palmas,
y diste el hielo a mi cantar, y el filo
a mi tragedia de tu hoz de plata,
te cantaré la carne que no tienes,
los ojos que te faltan,
tus cabellos que el viento sacudía,
los rojos labios donde te besaban...
Hoy como ayer, gitana, muerte mía,
qué bien contigo a solas,
por estos aires de Granada, ¡mi Granada!»

III
Se les vio caminar...
                   Labrad, amigos,
de piedra y sueño, en el Alhambra,
un túmulo al poeta,
sobre una fuente donde llore el agua,
y eternamente diga:
el crimen fue en Granada, ¡en su Granada!

                                                                  Antonio Machado (La guerra, 1936-1937)

3 comentarios:

Cristina Davó Rubí dijo...

Otro de los muchos crímenes cometidos en aquella guerra infame, que se llevó a este grande y a tantísimos anónimos. Buena entrada con los sentidos versos machadianos como broche.

Anónimo dijo...

Un gran poeta Federico García Lorca. Recuerdo una obra muy famosa suya, Bodas de Sangre.

Rubén Ayén Galera

Anónimo dijo...

Injusticia, muerte, , miseria. así son las guerras que, por desgracia, aun siguen existiendo.
F.G. Lorca y su obra sigue con nosotros.
Mª Ángeles.