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viernes, 13 de septiembre de 2013

Calendario literario



         Hoy, 13 de septiembre, cumpliría 97 años Roald Dahl, narrador británico de ascendencia noruega, novelista, escritor de cuentos para niños y guionista de cine, conocido especialmente por sus obras infantiles y juveniles. Muchos de sus relatos se han convertido en películas de gran éxito, como Charlie y la fábrica de chocolate, James y el melocotón gigante, Matilda, Las brujas, Los Gremlins y Relatos de lo inesperado.



Roald Dahl nació en Llandaff, Gales, el 13 de septiembre de 1916, en el seno de una familia acomodada de origen noruego. Le llamaron Roald en honor al explorador Roald Amundsen, considerado héroe nacional en Noruega en aquellos tiempos.
A la edad de 13 años, ingresó en Repton, un internado para chicos,  y la férrea disciplina que padeció en el centro, común por aquel entonces en este tipo de instituciones inglesas, que incluían entre sus métodos educativos los fuertes castigos, le marcó de tal manera que luego trasladaría las experiencias vividas a algunos de sus relatos, en los que reflejaba la crueldad y la venganza sádica que desarrollan los adultos sobre la infancia, como por ejemplo, en Matilda.
No obstante encontraba una ventaja en estudiar en Repton: la escuela estaba junto a Cadbury’s, la fábrica de chocolates, y ésta les enviaba periódicamente muestras de sus productos, para que los alumnos probaran las dulces novedades. Era en esos momentos cuando Dahl solía soñar con inventar un nuevo chocolate, el más rico del mundo y que asombrara al mismo señor Cadbury. Todo esto le sirvió como inspiración para escribir su segundo libro para niños, Charlie y la fábrica de chocolates.




 
        Más interesado por la acción y la aventura que por el esfuerzo intelectual, al cumplir los dieciocho años se hizo explorador, en lugar de matricularse en la Universidad, como quería su madre. La vida de este escritor estuvo marcada por su dedicación a la aviación. Fue piloto de aviones de guerra durante la Segunda Guerra Mundial, hasta que la mala suerte hizo que, al intentar aterrizar su avión, cayera con él en tierra africana y chocara contra unas rocas. Sufrió una fuerte y grave contusión craneal, perdió la vista durante 18 meses y pasó mucho tiempo en el hospital recuperándose. Pasado este tiempo y pese a la recomendación de los médicos, volvió a volar. No obstante, en 1942 fue transferido a Washington, como agregado militar aéreo, experto en asuntos de aviación de guerra y retirado del servicio en vuelo. Por entonces comenzó a escribir y a hacerse famoso al narrar en periódicos y revistas su visión de la guerra. Su primer trabajo publicado describía su accidente aéreo y aunque en un principio se llamó Pan Comido, luego cambiaron el nombre por Derribado sobre Libia, para darle un título más llamativo, dramático y comercial.
         Estuvo casado treinta años con una actriz norteamericana, Patricia Neal, y tuvieron cinco hijos, uno de ellos murió y otro, tras un accidente infantil, desarrolló hidrocefalia. A partir de este lamentable suceso, Dahl se involucró en el desarrollo de una máquina para aliviar esa dolencia. Con la ayuda de dos amigos, un ingeniero y un neurocirujano, Roald pasó meses creando una válvula para drenar líquido del cerebro y permitir a su hijo vivir sin dependencia de los aparatos. Esta válvula aún se sigue utilizando para el alivio de esta dolencia.



 
          Su primer libro para niños fue Los Gremlins, que trataba de unas pequeñas criaturas malvadas que formaban parte del folclore de las Fuerzas Armadas Británicas, fue publicado en 1943. El libro había sido encargado por Walt Disney para una película homónima que no llegó a realizarse. 40 años más tarde Steven Spielberg produciría la película para la Warner Bros.
Por motivos meramente económicos escribió algún que otro guión para películas, entre ellos la aventura de James Bond You Only Live Twice. (Sólo se vive dos veces) y Chitty Chitty Bang Bang, ambos adaptados a partir de novelas de Ian Fleming.
La literatura infantil no fue su primer objetivo. El primer intento de Dahl en la literatura fue narrar sus memorias bélicas, pero animado por el éxito que sus historias cosechaban entre sus hijos se atrevió con los relatos para niños.
          Su segunda novela infantil, Charlie y la fábrica de chocolate fue su relato más conocido, el que le hizo famoso entre los jóvenes de todo el mundo, elegido como el número uno en una encuesta realizada por el prestigioso diario Sunday Times para seleccionar las diez mejores obras infantiles, considerándolo el libro para niños más divertido escrito en años. El libro alcanzó gran éxito en todo el mundo. La edición china fue la mayor impresión bibliográfica nunca vista alcanzando los dos millones de ejemplares. Además, él mismo adaptó su propio trabajo para realizar el guión de, Willy Wonka y la fábrica de chocolates, la primera puesta en escena de su libro. No le gustaron la mayoría de las adaptaciones cinematográficas que otros hicieron de su obra y que aparecieron a lo largo de su vida.
De la veintena de libros infantiles que escribió, los más conocidos son, Los Gremlins (1943), James y el melocotón gigante (1961), Charlie y la fábrica de chocolate (1964), El dedo mágico (1966), Danny, campeón del mundo (1975), El gigante bonachón (1982), Las brujas (1983), Matilda (1988), y el divertidísimo Cuentos en verso para niños perversos (1982).
Las historias infantiles de Dahl están contadas casi siempre, desde el punto de vista de un niño. En ella suelen aparecer villanos adultos que odian y tratan mal a los niños, aunque siempre hay por lo menos un adulto bueno que ayuda a los niños y equilibra la balanza del comportamiento adulto. Algunas de sus obras están consideradas entre las mejores de narrativa infantil y juvenil de todos los tiempos.



          Roald Dahl siempre se involucró y participó en distintos proyectos benéficos. Murió de leucemia en Oxford, el 23 de noviembre de 1990. Había vivido 74 años, aprovechados desde el primero hasta el último.

       Desde su muerte, sus libros se han seguido vendiendo a un ritmo de más de un millón de ejemplares al año. Las ventas han aumentado particularmente en Estados Unidos, donde los libros de Dahl, más populares ahora que en vida del escritor, están alcanzando ahora el estatus de bestsellers.


 Fotograma de la película, Matilda (1996). la niña actriz se llama Mara Wilson.

jueves, 12 de septiembre de 2013

Citas literarias

     Un jueves más, una nueva cita.
Y empieza la cuenta atrás para un nuevo curso escolar, 2013-1014.



             “Hay peores cosas que quemar libros, una de ellas es no leerlos”.
                                                                                Ray Bradbury















 © caricatura Rubén

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Calendario literario

Tal día como hoy...



1862. Nació, O. Henry, escritor estadounidense, considerado uno de los maestros del relato breve. Era el seudónimo del escritor, periodista, farmacéutico y cuentista estadounidense William Sydney Porter (11 de septiembre de 1862 – 5 de junio de 1910). 
 

          En la mayoría de los mejores cuentos de O. Henry, escritos en los primeros años del siglo XX, se valora principalmente el final imprevisto y los giros repentinos de la trama al final del relato. Muchos cuentos tienen lugar en la ciudad de Nueva York y retratan generalmente personajes normales y corrientes como dependientes, policías, camareras. Su obra más conocida, Los cuatro millones (1906), hace referencia al número de habitantes de la ciudad de Nueva York a comienzos del siglo XX, y al hecho de que cada uno de estos habitantes constituía para O. Henry "una historia digna de ser contada".


  

          Cada relato de Cuentos de Nueva York es una pequeña obra maestra: O. Henry supo captar el espíritu de la época en la que vivió. Estos cuentos son una radiografía de la formación de Nueva York, que en 1900 ya contaba con cuatro millones de habitantes, cada uno de los cuales constituía para él «una historia digna de ser contada».

             
          Os dejamos un fragmento de uno de sus cuentos, por si os aventuráis en su mundo y tenéis gana de leer al genial autor norteamericano.






El alegre mes de mayo
     Les ruego que le propinen un buen golpe al poeta cuando les cante las alabanzas del mes de mayo. Se trata de un mes que presiden los espíritus de la travesura y la demencia. En los bosques en flor rondan los duendes y los trasgos: Puck y su séquito de gnomos se dedican febrilmente a cometer desaguisados en la ciudad y en el campo.
     En mayo, la naturaleza nos amonesta con un dedo admonitorio, recordándonos que no somos dioses, sino super engreídos miembros de su gran familia. Nos recuerda que somos hermanos de la almeja y del asno, vástagos directos de la flor y del chimpancé, y primos de las tórtolas que se arrullan, de los patos que graznan, y de las criadas y los policías que están en los parques.
     En mayo, Cupido hiere a ciegas: los millonarios se casan con las taquígrafas, los sabios profesores cortejan a masticadoras de chicle de blanco delantal que, detrás de los mostradores de los bares, sirven almuerzos; los jóvenes, provistos de escaleras, se deslizan rápidamente por los parques donde los espera Julieta en su enrejada ventana, con la maleta pronta; las parejas juveniles salen a pasear y vuelven casadas; los viejos se ponen polainas blancas y se pasean cerca de la Escuela Normal; hasta los hombres casados, sintiéndose insólitamente tiernos y sentimentales, les dan una palmada en la espalda a sus esposas y gruñen: “¿Cómo vamos, vieja?”
     Este mes de mayo, que no es una diosa sino Circe, que se pone un traje de disfraz en el baile dado en honor de la bella Primavera que hace su presentación en sociedad, nos abruma a todos.
     El viejo señor Coulson gruñó un poco y luego se sentó, muy enhiesto, en su silla de inválido. Tenía un fuerte reumatismo gotoso en un pie, una casa cerca de Gramercy Park, medio millón de dólares y una hija. Y también un ama de llaves, la señora Widdup. El hecho y el nombre merecen una frase cada uno. En la ventana junto a la cual estaba sentado el señor Coulson había junquillos, jacintos, geranios y pensamientos. La brisa trajo el olor de aquellas flores a la habitación. Inmediatamente se entabló una enconada lucha entre el olor de las flores y los enérgicos y activos efluvios del linimento para la gota. El linimento venció fácilmente, pero no antes de que las flores le aplicaran un puñetazo a la nariz del viejo señor Coulson. Mayo, la implacable y falsa hechicera, había hecho su obra mortífera. 
(fragmento).


martes, 10 de septiembre de 2013

Libros viejos, libros nuevos

          En estos días que estamos a punto de empezar un nuevo curso escolar, queríamos desde este blog mostrar algunas de las joyas que nuestros padres llevaban a sus colegios para estudiar todos los días. Os dejamos algunos de los libros que durante las décadas de los 50 y 60 eran los más habituales. Las famosas Enciclopedias Álvarez.


                                                               Para los más pequeños.


Para los mayores, tercer grado.





  Segundo Grado,1956
 

Segundo Grado, 1964

                                                                    Iniciación Profesional.

lunes, 9 de septiembre de 2013

¿Adiós al verano?

          A una semana, según previsión, de empezar las clases, cuando mañana ya lo harán nuestros compañeros y amigos de Primaria, ¿debemos olvidarnos de este verano?
           Tenemos por delante un largo curso escolar, 2013-1014, repleto de novedades, estudio, lecturas y alguna que otra diversión. Desde aquí seguiremos proponiendo, día a día, citas literarias, calendario de autores, propuesta de lectura, curiosidades y cuanto vaya apareciendo de interés para todos nosotros.
                  Ojalá haya sido un estupendo veranos para todos...

                                                         Así se jugaba en la playa.

                                                        La última foto para el recuerdo.

                                                   Añoranza de los bonitos día pasados.

domingo, 8 de septiembre de 2013

Calendario literario


Tal día como hoy…
          En, 1645, hace nada menos que, 368 años, murió Francisco Gómez de Quevedo y Villegas, literato español, noble, político y escritor del Siglo de Oro, uno de los más destacados de la historia de la literatura española. Caballero de la Orden de Santiago es autor de la popular novela picaresca “Historia de la vida del Buscón llamado Pablos, ejemplo de vagabundos y espejo de tacaños (1626) y algunas obras líricas, El Parnaso español (1648) y Las Tres Musas Últimas Castellanas (1670).



          Su obra literaria es inmensa y contradictoria. Hombre muy culto, amargado, agudo, cortesano, escribió las páginas burlescas y satíricas más brillantes y populares de la literatura española, pero también una obra lírica de gran altura y unos textos morales y políticos de gran profundidad intelectual, que le hace ser el principal representante del barroco español. 
      Su obra está entroncada con su forma de vida: desenvuelta y alegre en las sátiras de su juventud -letrillas burlescas y satíricas como "Poderoso caballero es don Dinero"- es el Quevedo más conocido y popular. Criticó con mordacidad atroz los vicios y debilidades de la humanidad, y zahirió de una manera cruel a sus enemigos, como en el conocido soneto, paradigma conceptista: "Érase un hombre a una nariz pegado...".


Una muestra de su agudo arte está contenido en este famoso poema:


A UNA NARIZ

Érase un hombre a una nariz pegado,
érase una nariz superlativa,
érase una nariz sayón y escriba,
érase un pez espada muy barbado.

Érase un reloj de sol mal encarado,
érase un alquitara pensativa,
érase un elefante boca aariba,
era Ovidio Nasón mas narizado.

Érase un espolón de una galera,
érase una pirámide de Egipto,
las doce tribus de narices era.

Érase un naricísimo infinito,
muchísima nariz, nariz tan fiera,
que en la cara de Anás fuera delit
o.



sábado, 7 de septiembre de 2013

Monstruos mecánicos asombrosos

          Hoy vamos a disfrutar de unos curiosos monstruos mecánicos asombros que bien podrían valer para una película fantástica, para ilustrar libros o para despertar nuestra imaginación.
     Se trata de admirar las pinturas de Vadim Voitekhovitch, un curioso artista alemán que actualmente vive en Halle.









  
¿Alguien se atreve a ponerles nombre?